El nuevo presidente ya ha hecho sentir su presencia en los mercados petroleros, con el anuncio de aranceles comerciales a Canadá y México el fin de semana.
El Espectador / Bloomberg | La OPEP+ no realizó ningún cambio a sus planes de producción de petróleo existentes en una reunión de revisión el lunes, incluso cuando el presidente Donald Trump pidió al grupo bajar los precios del crudo.
Un panel de miembros clave encabezado por Arabia Saudita y Rusia mantuvo sus planes de mantener bajo control los suministros de crudo durante el resto de este trimestre y luego restablecer gradualmente la producción en etapas mensuales a partir de abril, según un comunicado. La coalición ha estado reteniendo barriles durante más de dos años para evitar un excedente y ya ha retrasado su reactivación de la producción tres veces en un intento por apuntalar los precios.
“A pesar de algunas dudas, los fundamentos del mercado siguen siendo sólidos, ya que los indicadores de recuperación del crecimiento económico están mostrando resultados en varias regiones”, dijo el Ministerio de Energía de Argelia, miembro de la OPEP, en un comunicado. “Esperamos una mayor recuperación de la demanda de petróleo a partir del próximo abril después de una desaceleración estacional durante los primeros tres meses del año”.
Los delegados dijeron que no hubo discusión sobre la solicitud de Trump de más petróleo. En cambio, la reunión del Comité Ministerial Conjunto de Monitoreo se centró en el cumplimiento por parte de los países miembros de los recortes de producción existentes y la compensación por la sobreproducción anterior.
También cambió la composición de las fuentes externas que utiliza la OPEP+ para monitorear la producción de sus miembros, eliminando dos de las siete existentes (Rystad Energy AS y la Administración de Información Energética del gobierno estadounidense) y reemplazándolas por las consultoras Kpler, OilX y ESAI.
La reunión indica que la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados no tienen prisa por aplacar a Trump, quien la semana pasada instó dos veces a los productores a reducir el costo del combustible. El cártel sigue temeroso de inundar los mercados globales en un momento en que la demanda flaquea en el principal consumidor, China, mientras que los suministros alternativos en las Américas están en auge.
El nuevo presidente ya ha hecho sentir su presencia en los mercados petroleros, con el anuncio de aranceles comerciales a Canadá y México el fin de semana. Los contratos de futuros del petróleo Brent subieron por encima de los 77 dólares el barril el lunes. La semana pasada, Trump exhortó a la OPEP a “reducir el precio del petróleo”.
Los delegados de la OPEP+ ya habían señalado que no se harían cambios en la revisión del lunes. La alianza podría estar esperando claridad sobre otras medidas propuestas por Trump, como los aranceles a China, y si impondrá sanciones más duras a los miembros del grupo Irán, Venezuela e incluso Rusia.
“No espero que la OPEP+ atienda las demandas o peticiones de Trump, como quiera que se lo quiera ver”, dijo Vandana Hari, fundadora de Vanda Insights en Singapur, en una entrevista televisiva con Bloomberg. “La OPEP+ ha estado elaborando su estrategia de suministro con mucho, mucho cuidado, calibrándola con mucho detalle”.
La OPEP+ planea reactivar los suministros suspendidos en modestos tramos mensuales de 120.000 barriles al día a partir de abril, recuperando un total de 2,1 millones de barriles a fines de 2026. A los Emiratos Árabes Unidos se les está permitiendo incorporar gradualmente otros 300.000 barriles al día en reconocimiento a las ampliaciones a su capacidad de producción en los últimos años.
Sin embargo, el grupo ya ha retrasado el reinicio tres veces por temor a que los barriles adicionales puedan crear un excedente.
Según la Agencia Internacional de la Energía en París, en 2025 se producirá un excedente de 750.000 barriles diarios incluso si la OPEP+ no añade ningún volumen. Citigroup Inc. y JPMorgan Chase & Co. predicen que la alianza abandonará sus planes de reactivar la producción este año.
Los bancos prevén una nueva caída de los precios del crudo, que ya son demasiado bajos para que los saudíes y muchos otros países de la OPEP+ cubran el gasto público. El reino se ha visto obligado a reducir la inversión en algunos proyectos que son el núcleo de los ambiciosos planes de transformación del príncipe heredero Mohammed bin Salman.
“Si bien creemos que la intención sigue siendo mantener el rumbo del acuerdo de diciembre y ceñirnos al cronograma de producción acordado”, dijo Helima Croft, estratega jefe de materias primas de RBC, “sospechamos que habrá una delicada danza diplomática para garantizar que la organización y los diversos estados miembros no sean blanco de represalias”.
Febrero 05 de 2025
Créditos: El Espectador