En total son cuatro las proyecciones que contemplan las diferentes situaciones que se pueden presentar en el largo plazo.
PORTAFOLIO | El Centro de Estudios de Energía (Cree) realizó las proyecciones de cuatro escenarios que tendría la transición energética de Colombia en el largo plazo al 2050. Es de resaltar que con esta estrategia el Gobierno Nacional busca reducir el consumo de combustibles fósiles y reemplazarlo con energía renovable.
La idea es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero e incentivar el consumo de energía de manera responsable y sostenible. En los últimos años el Gobierno ha estado enfocado en seguir con esta transición energética y, por lo tanto, la capacidad instalada de energía renovable como la solar y eólica, entre otras ha llegado a ser el 10% del total de la matriz energética.
Con lo anterior, el Cree planteó que el primer escenario está relacionado con un panorama “conflictivo”. Dentro de este se contempla una fuerte problemática por estándares ambientales, los cuales encarecen los proyectos energéticos. Además, que proyecta un crecimiento de 2,3% y un mal manejo de las finanzas públicas.
También, prevé que solo se cumplirá la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC por sus siglas en inglés) en 2030, pero las emisiones de los gases de efecto invernadero seguirán creciendo después. Señala que se proyectan bajos precios de hidrocarburos, el costo de las nuevas tecnologías caerá poco y el país estará sin acceso a yacimientos no convencionales o a recursos de aguas profundas.
En tanto, en la perspectiva a 2050 se proyecta un consumo final de energía, que respecto al 2015 crecerá a una tasa anual compuesta de 0,2%. Las emisiones de gases de efecto invernadero del sector energético estarán alrededor de 78 millones de toneladas de CO2 equivalente.
Resalta que los combustibles fósiles como carbón y petróleo seguirían predominando en la oferta de energía primaria. Se presentaría un aumento en la generación de electricidad, que con respecto al año 2015 sería de 78%. Caería abruptamente la producción de gas natural en 2038 y la canasta de energéticos en la industria y el transporte se mantienen relativamente similares a las del año 2015.
El segundo escenario, el Cree lo cataloga como “Ambicioso”, debido a que se presentaría un consenso sobre altos estándares ambientales y proyectos energéticos, se llegaría a un pico de emisiones en 2030 y carbono neutralidad en 2050.
En el caso del crecimiento de la economía este llegaría al 4,3%, con lo que se vería influenciado por un buen manejo de finanzas públicas. También, se resalta un entorno favorable de precios de hidrocarburos y cambio tecnológico y un acceso a yacimientos no convencionales y recursos de aguas profundas.
En este panorama con la proyección al 2050, se prevé que las emisiones de gases efecto invernadero del sector energético disminuirían en un 90% en comparación al año 2015.
Además, se presentaría un aumento en la generación de electricidad con respecto al año 2015 que sería de 5.6 veces. En este escenario se contempla que las hidroeléctricas y otras fuentes renovables superarían los combustibles fósiles en la oferta de energía primaria.
A su vez, la electricidad, el hidrógeno, y el jet fuel renovable serían las principales fuentes de energía en el transporte. El consumo final de energía crecería a una tasa anual compuesta de 1,2% con respecto a 2015. Se generará un aumento importante en los precios de la electricidad, el recaudo de impuestos y de regalías crecería entre el 79% y el 319% respectivamente con respecto al escenario conflictivo y la producción de gas natural sería estable.
En lo que respecta al tercer escenario, desde el centro de estudios lo han llamado el “turbulento” debido a que se proyecta que con este se presente un nivel medio de conflictividad parcialmente por los costos de los proyectos. Se generaría un pico de emisiones en 2035 y 40% de reducción en 2050 frente a 2015.
En tanto, el crecimiento económico del país sería del 3,2%, se mantendrían las finanzas públicas controladas, caerían los costos de tecnología, pero no tan rápido, los precios de los hidrocarburos serían intermedios y el país no tendría acceso a yacimientos no convencionales ni a recursos de aguas profundas.
Para el 2050 se proyecta que las emisiones de gases de efecto invernadero del sector energético decrecerían un 40% con respecto al año 2015. Además, se presentaría un aumento en la generación de electricidad con respecto al año 2015 de 2.5 veces.
Para esa fecha el gas natural aún jugaría un rol clave, especialmente en industria y transporte. Las renovables e hidroeléctricas empezarían a ganar lugar en la generación eléctrica, el consumo final de la energía crecería a una tasa anual compuesta de 0.8% con respecto al 2015, la producción de gas natural se acabaría a mediados de la década del 2030 y el recaudo de impuestos y regalías crecería entre el 4% y el 39% respectivamente, comparado con el escenario conflictivo.
Y finalmente aparece el cuarto escenario que es el tranquilo, con el que se prevé un nivel bajo de conflictividad, se proyecta un pico de emisiones en 2030 y de carbono neutralidad en 2050, el crecimiento económico sería de 3,2%, las finanzas públicas estarían controladas.
Se evidenciaría un entorno favorable en los precios de hidrocarburos y habría un cambio tecnológico, en tanto, se presentaría un acceso a yacimientos no convencionales y a recursos de aguas profundas.
Y para el 2050 desde el Cree pronóstica que las emisiones de gases de efecto invernadero del sector energético disminuirían un 90% en comparación al 2015. Se presentaría un aumento en la generación de electricidad con respecto al año 2015 que sería de 4.4 veces.
A su vez, la oferta de energía primaria sería dominada por fuentes renovables e hidroeléctricas. Alrededor del 60% de la demanda de energía crecería a una tasa anual compuesta de 0.7%.
La electricidad tomaría un papel relevante en el consumo final de energía en la industria, la electricidad, diésel y jet fuel renovables, predominarían en el transporte y el recaudo de impuestos y regalías crecería entre el 39% y 319% respectivamente comparado con el escenario conflictivo.
Febrero 01 de 2025
Créditos: Portafolio