Transición energética justa: oportunidad para construir agendas de competitividad en los territorios

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En 6 municipios se llevan a cabo pilotos que articularon la visión de desarrollo comunal y la propuesta de los gobiernos locales consignada en los planes de desarrollo municipales vigentes.


La transición energética, impulsada por el cambio climático, ya está en marcha. Esto plantea un interrogante: ¿Qué va a suceder cuando la producción petrolera disminuya y el país y las regiones no reciban los dividendos que esta genera?

Prácticamente desde la fundación de Ocensa, hace 30 años, la compañía ha contado con un área de responsabilidad social que ha venido ajustando sus objetivos en pro del mejoramiento social, económico y ambiental de los territorios donde opera y de la habilitación de la operación misma. Este contexto de transición energética es una oportunidad para seguir construyendo un relacionamiento que impulse las capacidades de autogestión comunitaria e institucional hacía la competitividad y, por tanto, genere valor con Sostecnibilidad en los territorios.

En 2023, Lena Acosta, profesional Senior Diálogos y Comunicaciones de Ocensa, inició un proceso de investigación y diagnóstico para encontrar una alternativa adecuada a este propósito. La respuesta fue contribuir a fortalecer los procesos de planeación territorial con asesorías en la construcción de los planes estratégicos de desarrollo comunal y los planes de desarrollo municipales, para lograr la confluencia de apuestas que facilitaran un camino de trabajo cooperado.

“Ha habido un impacto positivo en términos sociales con este sector, pero hay que pensar en el vacío que se va a generar cuando estas economías se transformen”

¿Cómo fue el inicio del proyecto?

Lena Acosta: Iniciamos sesiones de trabajo con los representantes de los organismos comunales del área de influencia. Identificamos que cuando se hablaba de transición energética justa, ni las comunidades, ni las instituciones en los territorios se estaban preparando para cuando ese momento llegue.

Uno de los mayores desafíos de la transición energética justa es el cambio de paradigma de las fuentes de generación de riqueza. ¿Cómo transitar hacia ello, entendiendo que Colombia tiene dependencia de las economías extractivas?

Lena Acosta: Es cambiar el modelo, lo que también implica cambiar el imaginario de las personas en los territorios que se han desarrollado con este tipo de economías. Es necesario mostrarles opciones desde otro tipo de vocación y potencialidades en sus territorios para empezar a abonar el camino con el cual se reemplace lo que sería la perdida de los ingresos obtenidos en los municipios vía impuestos, bienes y servicios, o contratación de mano de obra.

¿Por dónde empezar a cambiar esos imaginarios de dependencia hacía esta actividad?

Lena Acosta: Las juntas de acción comunal – JAC - son la estructura civil organizada más grande del país. De acuerdo con cifras de Ministerio de Interior, son más de 64.000 organismos comunales con 6.300.000 afiliados aproximadamente. Las transiciones de gobierno territorial son una gran oportunidad para que las JAC alineen sus apuestas de desarrollo al plan de desarrollo municipal, de acuerdo con lo establecido en el artículo 47 de la Ley 2166 de 2021. Con esto en cuenta, iniciamos un piloto donde pudiéramos mostrar procesos de articulación relacionados con la planeación de desarrollo a mediano y largo plazo, y de una visión comunal a institucional. Es decir, que la planeación del territorio se diera de abajo hacia arriba, como debe ser.

¿En qué consistió el piloto?

Lena Acosta: Seleccionamos 6 municipios piloto a partir de una priorización realizada en la Gerencia de Responsabilidad Social de Ocensa, de acuerdo con criterios técnicos y de relacionamiento. En Casanare, Tauramena y Monterrey; en Boyacá, Miraflores y Páez; y en Santander, Florián y La Belleza. Todos hacen parte de la zona sur del oleoducto. Estas poblaciones fueron una muestra representativa de los 49 municipios que conforman el área de influencia del oleoducto.

Un primer momento fue lograr que por voluntad propia las organizaciones comunales contaran con Ocensa para un acompañamiento en asistencia técnica y metodológica en la construcción participativa de sus planes estratégicos de desarrollo comunal.

El segundo momento fue un plan de movilización e incidencia política de las organizaciones comunales de segundo grado ante las autoridades de planeación de los territorios (alcaldías, consejos territoriales de planeación y concejos municipales). En este proceso hicimos acompañamiento técnico y apoyamos en el fortalecimiento de capacidades de comunicación estratégica para las presentaciones del contenido de los planes comunales ante las diferentes autoridades.

Paralelamente, fuimos trabajando con las alcaldías en asistencia técnica especializada para la elaboración de sus planes de desarrollo, con enfoque en productividad. Ahí logramos conectar la visión comunal con la institucional, generando bases de confianza que les permitieran a las partes entender que era muy coincidente lo que unas y otras estaban buscando.

¿Cuál fue el resultado?

Lena Acosta: Logramos una coincidencia del 84% en términos de la visión comunal respecto a la institucional en los planes de desarrollo y, no menos importante, logramos que en los planes de desarrollo comunal y municipal se estableciera como meta la construcción participativa de una agenda de competitividad local.

¿Para qué sirven las agendas de competitividad?

Lena Acosta: Lo que permite la agenda de competitividad es volcar al tomador de decisiones (alcaldía municipal) a hacer una planeación de desarrollo a mediano y largo plazo, que no se sujete a los 4 años de administración, sino en una perspectiva mayor, que en este caso se proyectó a 10 años. Estos instrumentos trazan una hoja de ruta desde el territorio para la activación, desarrollo y dinamización de iniciativas en la economía que apalanquen la diversificación y sofisticación productiva local, aumentando el valor agregado. Actualmente, se han construido 4 agendas de competitividad bajo el liderazgo de las alcaldías de los municipios de Tauramena y Monterrey, en Casanare; y Miraflores y Páez, en Boyacá.

¿Cuáles son las actividades para este 2025?

Lena Acosta: Apoyar técnica y metodológicamente en la construcción participativa de las agendas de competitividad para los municipios de Florián y La Belleza, y enfocarnos en el acompañamiento a las 6 administraciones municipales para la consolidación de alianzas estratégicas con potenciales co-financiadores que aporten al apalancamiento de proyectos alienados con las iniciativas productivas demarcadas en las respectivas agendas.

Enero 28 de 2025


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